Ahora realmente se valorar lo que hay que valorar y me dejo de niñerías y tonterías que no me van a llevar a nada, nada mas que a pasar malos ratos.
Y al hacer siete meses el otro día no sabia como sentirme, en verdad me sentía rarisima, había estado esperando ese día y cuando llega, ni una pizca de alegría en mi, y no te lo merecías.
Paso por unos momentos que ni si quiera tengo ganas de escribir ni de decirle a nadie como me siento, porque es tanto, es tan difícil de explicar. Imagínate de aparentar, día a día que todo esta bien, que sigue igual, no imaginas que duro, estar contigo y que me digas que hoy no sonrió que me notas rara. Pues la verdad es que ni me quedan fuerzas, amor. Y al menos estas tú, que si no fuera por eso, ni si quiera podría muchas veces seguir adelante.
Y ojala pudiera ocultar cuando estoy mal o tengo problemas, para así poder hacerte sonreír todo el tiempo, que no te preocupases por nada. Que fueras feliz.
Cada día que pasa, si no tengo fuerzas, solo tengo que pensar en ti, en las cosas que me dices, y que cuando estoy triste me ayudan a comprender que todo lo que hago es para poder tener un futuro a tu lado. Que todos mis esfuerzos merecen la pena.
Te juro que te amo con todo mi corazón, como nunca antes podría haberme imaginado amar a nadie. Y siento que tengo una suerte tremenda, porque pese a todos los problemas que he tenido y tengo, pues te encontré a ti, así como de casualidad, en un simple autobús y jamás pensé que fueras a ser la persona que me cambiaría la vida, que serias la persona que me ayudaría a afrontar todo. La que compartiría su vida conmigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario